MADURA
Tú rompes los cristales así súbitamente
Acabas tradiciones que pensé para siempre.
Hay que estar preparado para muertes probables
Para heridas profundas en dedos sangrantes.
En tarde de domingo quise fruta madura
Pero no.
Te conocí un poco más a través de otros ojos
Que me hablaron de ti y de tu lado misterioso.
De trampas infantiles, de dolor inexplicable
Cuando el cuerpo pesa y la mente se distrae.
En tarde de domingo quise fruta madura
Pero no.
Te sentí más lejos cuando más cerca estabas
Y nunca preguntaste si esa tarde yo te necesitaba
Si nunca sabes el porqué de aquel sutil renuncio
Dejando el desengaño sobre el mantel sucio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario